Siempre he pensado que el plan de estudios tendría que incluir alguna asignatura para formar a los alumnos con unas nociones básicas de economía doméstica. Saber leer el contrato de la luz o del agua, hacer una factura, gestionar los gastos y los ingresos personales y familiares… Todo muy básico, pero a menudo un laberinto donde es fácil perderse. Mientras el sistema educativo estudia mi propuesta, procuro no perderme ni una de las lecciones de economía que nos regala el Barça. Algunas son tan pesadas como masticar arena. Que si el fair play financiero, que si las palancas, que si los avales. Pero con la carpeta de los fichajes todavía me puedo defender.

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