Luis Rubiales, pese a que tenía un billete de vuelta a España para el próximo sábado, adelantó este miércoles por sorpresa su regreso de la República Dominicana, desde donde conoció hace dos semanas que sobre su figura pivota una causa de presunta corrupción durante su etapa al frente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). Aterrizó a media mañana en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas, donde le esperaban agentes de la unidad central operativa (UCO) para notificarle su imputación. Sin llegar a ser detenido, según fuentes policiales, fue trasladado a dependencias de la Guardia Civil, donde se negó a declarar. Tras acogerse a este derecho, quedó en libertad a la espera de ser puesto a disposición de la jueza de Majadahonda (Madrid) que investiga la presunta trama corrupta.
La nueva vida “on fire” del empresario Rubiales en el Caribe mientras lo seguía la Guardia Civil