La afición del Athletic vive los días previos a la final de Copa como un vaivén de emociones, entre la prudencia, la confianza en el equipo y unas ganas exageradas de levantar este título. El club no ha parado de jugar finales en los últimos 15 años (cinco de Copa y una de Europa League), aunque se ha tenido que conformar con levantar dos Supercopas. Son los únicos títulos oficiales del equipo masculino desde el ya lejano doblete de 1984. El gol de Endika en aquella final de Copa se mantiene como un recuerdo sempiterno, aunque toda la parroquia rojiblanca sueña con vivir ante el Mallorca el momento que lo desplace.
“El Athletic es pasión”