En 1973, el Atlético de Madrid ganó la Liga y se clasificó para la Copa de Europa. El equipo campeón lo había dirigido el austriaco Max Merkel, más conocido como Míster Látigo. Pero su estilo escasamente dialogante y unas declaraciones (“estoy de España hasta las narices”), que él siempre negó, precipitaron el relevo. Y apareció el argentino Juan Carlos Toto Lorenzo, exjugador rojiblanco y técnico de azarosa trayectoria.

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