El Madrid ganó en Son Moix con un gol de rebote en un partido que le supuso una tortura, con la mente puesta en la semana que viene en Manchester y donde Ancelotti dispuso de un equipo cargado de suplentes y sin pólvora arriba, con Vinícius y Rodrygo en el banquillo y con una delantera inédita formada por Brahim y Joselu. Después de una primera parte muy mala, el Madrid encontró la victoria en un remate de Tchouaméni que se envenenó al desviarlo Morlanes y despistar a su portero al comienzo del segundo tiempo.
El Real Madrid gana en Mallorca con un gol de rebote