En el entorno barcelonista existe un sector que se muestra proclive a aceptar a Márquez como alternativa para ocupar el puesto de Xavi, aunque al mexicano, tras proponerse como alternativa del de Terrassa, le aparecieran detractores de debajo de las piedras. Hay una norma no escrita en el Barça que dicta que antes que en otro lugar se mire al equipo nodriza, tal como sucedió con éxito con Guardiola y posteriormente con Luis Enrique. Este debería de ser en buena lógica el orden de sucesión, algo que no sucedió muy a su pesar con Eusebio ni con García Pimienta, con un crédito más que suficiente.

Seguir leyendo…