Christensen, Gündogan, Pedri y Fermín formaron el cuadrado interior del Barcelona ante el Sevilla. Una estructura interior que ha sido el principal sello táctico del Xavi entrenador. Con la aplicación de este encuadre, el técnico barcelonista fue decisivo en la consecución de la Liga de su primera temporada completa. Con ello, potenció a un Sergio Busquets ya con menos físico para la gestión individual de la medular, a un Frenkie de Jong indeterminado hasta entonces y dio vuelo a la potencia del lateral Balde. Y el mismo acierto se ha convertido, quizá, en una limitación para un equipo que, sin un mediocentro de la confianza de Xavi, ha condicionado esta segunda temporada entera del técnico de Terrassa. Pros y contras de una apuesta táctica.
Las claves del Sevilla-Barça