Sin ninguna estrella planetaria en el equipo, ¿a quién habría que asignar la autoría de este Real Madrid, que aspira a ganar el sábado su decimoquinta Copa de Europa (ya no viene de una, cabe pensar desde la otra trinchera)? Desde que Cristiano Ronaldo, Sergio Ramos y Benzema abandonaron el club, no hay un jugador determinante ni un líder incontestable. Tampoco es cosa de decir “el Real Madrid de Florentino Pérez”, salvo que uno quiera hacer la pelota al gran jefe…
Un tal Ancelotti