Pocas veces en los últimos años el Real Madrid se ha visto tan favorito en una final de la Champions como hoy ante el Borussia Dortmund en Wembley. Muchos ya dan la decimoquinta Orejona por virtualmente instalada en la sala de trofeos del Bernabéu, y tanto Carlo Ancelotti como la plantilla luchan contra ese sentimiento del madridismo que parece inundarlo todo. El equipo ha ganados sus últimas ocho finales de Champions. No pierde una desde 1981 en París, y lo más complicado de los deberes está hecho tras eliminar al Manchester City y al Bayern, que parecen bastante más que este Borussia Dortmund, quinto en la Bundesliga y que hoy aspira a su segunda Orejona .

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