En un mundo globalizado como el actual, prácticamente todo monitorizado por las redes sociales, hay poco refugio para los racistas, los machistas o simplemente para un comentario vejatorio e insultante. En especial si ofendes al país más poblado y una de las mayores potencias del planeta como es China. El gigante asiático, territorio que el fútbol español lleva décadas tratando de conquistar audiovisualmente por los réditos económicos, vive estos días indignado con el Real Madrid, concretamente con los comentarios y la actitud de un aficionado blanco, casualmente uno de los nietos del expresidente del club Lorenzo Sanz, que han provocado una protesta formal de la embajada china hacia la entidad madridista.

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