El abrazo de los The Jays, como se conoce en Boston al dúo Jayson Tatum y Jaylen Brown, era mucho más que un abrazo. Faltaba algo más de un minuto para acabar el quinto partido de la serie final de la NBA y el entrenador Joe Mazulla quiso rendir tributo a sus dos estrellas sacándolos de la pista para que recibieran esa ovación tantas veces aplazada en el último minuto. Se había acabado la ansiedad.
Tatum y Brown apabullan a Doncic y colocan a los Celtics en la cima de la NBA