En la cuenca del Ruhr, donde las minas y la afición al fútbol conviven con pasión, atropelló España a Italia para convertirse en la primera selección clasificada como primera de grupo para octavos de final de la Eurocopa. Si el equipo de De la Fuente no parecía estar entre los favoritos al torneo, en apenas dos jornadas ha sido capaz de situarse en cabeza del pelotón con una grandeza que evoca a tiempos pasados. El duelo de San Juan ante Albania lo puede lanzar a la papelera, ya no le hace ni falta.

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