Final cruel, terrorífico, para el Nàstic. El futbol es a veces terriblemente injusto. Lo vivió ayer Tarragona. Se quedó a menos de un minuto del ascenso. Lo tuvo en la mano y se le escurrió entre los dedos. Se le escapó cuando ya lo acariciaba, cuando casi lo celebraba, en el minuto 124. En el tiempo añadido de la prórroga encajó en un córner el 2-2. Adiós al sueño del ascenso. Tras varios rebotes Antoñito marcó un gol casi surrealista. Se hundió el Nou Estadi.
Al Nàstic se le escapa el ascenso en el minuto 124