La polémica celebración del internacional turco Merih Demiral, que festejó su segundo gol ante Austria haciendo el saludo de un grupo de ultraderecha, sigue trayendo cola y se ha convertido ya en un incidente diplomático entre Turquía y Alemania. La ministra de Interior alemana, Nancy Faeser, convocó al embajador de Turquía después de que Ankara hubiera hecho lo propio con el embajador germano. “Utilizar la Eurocopa como plataforma para el racismo es completamente inaceptable”, dijo este jueves Faeser, reclamando sanciones a la UEFA, que el miércoles había abierto una investigación.

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