No puede conducir. No puede salir del país sin permiso de sus padres. Pero cuando se trata de pisar el verde, hace lo que le da la gana. Tiene 16 años y 362 días y el Allianz Arena asistió a su irrupción definitiva en el escaparate internacional. Se llama Lamine Yamal y con su gol de museo cambió la noche en Munich, iniciando la remontada de España y dando el primer paso hacia la final de Berlín, donde su equipo ya espera rival, Inglaterra o Países Bajos. Francia ya sabe cómo se las gasta, como en su día le pasó a Alemania con Panenka o a la URSS con Van Basten. El gol de Lamine ya es historia viva de las Eurocopas.

Seguir leyendo…