Que el Barça anda apurado para poder inscribir a sus futbolistas ya no es noticia. Tampoco que la Masia está salvando al conjunto blaugrana e ilusionando al barcelonismo con jugadores como Lamine Yamal, Balde o Cubarsí. En los despachos de la ciudad deportiva Deco anda buscando a un pivote defensivo. El fichaje de Oriol Romeu hace un año no ha conseguido tapar el enorme legado que dejó Busquets, otro canterano. Se pensó en Mikel Merino. Y sondearon al futbolista y a la Real Sociedad. Apareció de nuevo el siempre amenazante y excedido fair play financiero. Y la eterna copla del “para que entren deben salir y ahora es poco viable”.

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