Jules Koundé llegó a media gira. Enfundado en un chándal negro, el internacional francés aterrizó en el aeropuerto de Washington. Se bajó del taxi que le llevó hasta el hotel barcelonista en Annapolis y, sin pensarlo demasiado, firmó varios autógrafos a la gente que le esperaba. Después se vistió de corto y se marchó a entrenar. Su índice de popularidad ha crecido mucho. “Lo noto. Veo que la gente me quiere más”, explicó el francés que, a sus 25 años, empieza con ganas la que será su tercera temporada vistiendo la camiseta blaugrana. “Veo al equipo bien, los jugadores compiten muy bien. Hay mucha intensidad en los entrenamientos”, trasladó.

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