Los cuatro hombres, de nacionalidad española, sin antecedentes policiales ni judiciales, detenidos por el intento de asesinato del padre de Lamine Yamal, pasarán hoy a disposición judicial. El atestado que en las últimas horas han redactado los Mossos d’Esquadra de la unidad de investigación de Mataró es demoledor. Los acusados, miembros de una misma familia del barrio de Rocafonda, tendieron una trampa a Mounir Nasraoui. Tras el incidente protagonizado a las tres de la tarde, se citaron con el padre del futbolista en un parking al aire libre para “hacer las paces”, le dijeron. Pero se presentaron armados y sin mediar palabra le rodearon, golpearon, patearon y apuñalaron. “Suerte que apareció un amigo de mi padre, si no, lo matan”, relató ayer el jugador a un directivo del Barcelona, tras visitarle en el hospital de Can Ruti.

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