Si alguien esperaba un Barcelona tímido y tierno, se equivocó. Se encontró en Mestalla con una versión aguerrida, valiente, sólida pese a la juventud de muchos de sus jugadores, más niños que hombres. Los tres primeros puntos para el equipo de Hansi Flick los certificó un doblete de Lewandowski, futbolista que ya conocía al técnico de su etapa del Bayern, al que le brindó el triunfo. El nueve de Flick y Laporta respondió y fue decisivo, guiando a los jóvenes como un padre. Pero el éxito también hay atribuírselo a unos chavales que dieron la cara en la adversidad en un partido de muchos voltios.
Lewandowski lidera el triunfo de la guardería del Barça en Mestalla