Gracias a un chico de 17 años y a un hombre de 36. Pero también gracias a la fuerza de la voluntad, a la lucha constante del colectivo y a un ritmo elevado. Gracias a todo ello el Barça cazó su segundo triunfo en dos jornadas en la Liga y se estrenó en Montjuïc en competición oficial con una victoria tan trabajada como merecida. Tan sudada como justa. No fue un Barcelona perfecto, faltaría más tal y como está el patio y a estas alturas, pero sí un conjunto estajanovista y hambriento que superó con toda las de la ley al Athletic. Con corazón, con piernas, con ambición y también con fútbol. Abrió el marcador Lamine Yamal y lo cerró Robert Lewandowski, con su tercer gol ya en el campeonato. Mientras no se cierra otro mercado de pesadilla para el club el equipo va haciendo los deberes.

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