El Girona sigue apostando por la misma idea, por ese fútbol ofensivo y valiente sin importar la entidad del rival que asombró a todos la temporada pasada. Pero la magia, esa sensación de equipo en racha, de tener el acierto necesario en el momento justo, surfeando con estilo la ola del éxito, no le está acompañando en este inicio de curso. Lo difícil no es llegar, sino mantenerse, sobre todo cuando este verano han salido del equipo jugadores clave como Dovbyk, Savinho, Aleix García y Yan Couto. Y la visita al Cívitas Metropolitano a estas alturas del año, ante un Atlético más contundente, fue demasiado reto para un conjunto gerundense en plena reconfiguración que tampoco contó con la mejor versión de Gazzaniga. El portero, fundamental la anterior campaña, propició el gol inicial de Griezmann, de falta, y pudo hacer más en el tanto de Llorente que encarriló el triunfo colchonero (3-0).

Seguir leyendo…