Las sensaciones que desprende un equipo en un partido son subjetivas, cada uno tiene su opinión, pero las matemáticas no engañan, son una ciencia exacta. El Espanyol empezó mal su vuelta a la Liga, mejorada sensiblemente su imagen ante la Real Sociedad. Todo actitud y cierta solidez defensiva ante los vascos. El resultado, sin embargo, fue el mismo en ambas jornadas: cero. Ningún gol y ningún punto. En 180 minutos los pericos probaron fortuna sobre la portería rival 16 veces, 6 entre los tres palos, y en ninguno de los intentos el balón se alojó en el fondo de la red.

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