El Sánchez Pizjuán es un templo bendito para el Girona. Las visitas a Nervión son agua de mayo para el conjunto de Míchel. Porque con la de este domingo su equipo suma tres victorias consecutivas en terreno sevillista y cinco seguidas en total ante el cuadro andaluz. No fue este el triunfo más brillante de los de Montilivi pero sí un partido en el que demostró su empaque tras un inicio más bien flojo y sin mordiente.
El Sánchez Pizjuán, territorio del Girona