Marc Márquez la ha vuelto a liar. Y bien gorda. El pluricampeón de Cervera se alió con la lluvia para lograr una victoria impresionante en Misano, la 61.ª de su trayectoria, saltando del noveno puesto de la parrilla al primero, con un pilotaje ambicioso y atrevido sobre un asfalto delicado. Vio la ocasión perfecta para atacar a Pecco Bagnaia en la octava vuelta cuando asomaron las primeras gotas y se llevó el botín de la victoria que le mete en la pelea por el título. 

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