Una de las cosas más bonitas que nos muestra el deporte es que detrás de cada deportista existe una persona que ha dedicado una infinidad de tiempo y ha superado una barbaridad de dificultades para intentar ofrecer la mejor versión de sí mismo. Y ante la frustración de no conseguir los objetivos, jamás me atrevería a llamarlo fracaso , ya que es muy complejo tomar las decisiones adecuadas. Un deportista, más cuando está entre la élite y sea en la especialidad que sea, cada día se va acercando hacia la pared que no podrá superar. Y ante esa decepción de no conseguir el objetivo, la cabeza te puede confundir y empezar a pensar en la retirada.
Frustración y retirada