Dos rebotes fatídicos, dos golpes demoledores y una nueva derrota. Tres días después de caer con un autogol de Gazzaniga en el Parque de los Príncipes en el primer partido europeo de su historia, la resaca no pudo ser peor para el Girona. De nuevo la fortuna fue esquiva con este equipo que no quiere ser flor de un día. En Valéncia vivió una tarde para el olvido. Míchel renovó al equipo por completo, pero los suplentes no aprovecharon su oportunidad. Juanpe fue el protagonista involuntario al desviar a gol dos disparos lejanos al comienzo de la segunda parte. Al final, un rival funcionarial le endosó la tercera derrota en una semana, la cuarta de la temporada en siete partidos.
La resaca europea tumba al Girona en Mestalla