Sí, suena raro. Pero es necesario. Los futbolistas de élite deberían montar un sindicato separado del resto de jugadores. Los intereses son diferentes. Se defienden cuestiones distintas. Mientras las asociaciones de futbolistas se preocupan, lógicamente, en favorecer a los más desprotegidos y utilizar a los cracks para poder llevar a cabo su labor, los jugadores de élite no tienen quienes los defiendan. La sociedad entiende que son unos privilegiados con sueldos astronómicos y sus preocupaciones quedan solapadas por la poderosa capa del dinero. Pero tienen problemas, igual que todos. Deberían unirse en una agrupación que defendiera sus intereses. Han ayudado al resto cuando ha sido necesario.
Un sindicato para millonarios