La rabia y un enfado que parecía no tener fin invadieron a Jorge Martín tras caerse en la sprint race. Pecco Bagnaia se acercaba y el Mundial se estrechaba. Máxima presión en Indonesia, el mismo lugar donde el año pasado empezó a perder el título por una caída. La situación no admitía más errores y el madrileño solventó la encrucijada con autoridad en el circuito de Mandalika. Martinator canalizó toda esa frustración para transformarla en una lección de pilotaje que le dio su tercera victoria de la temporada, incontestable de principio a fin, y consolidó su liderato al frente del Mundial.
Martín se levanta en Indonesia y da otro paso hacia el título