El pasado domingo los juveniles del FC Damm y el Espanyol disputaron uno de los grandes clásicos del fútbol formativo catalán. Sobre el césped de la imponente nueva ciudad deportiva de este histórico club de cantera, situada en una de las laderas de Montjuïc, se juntaron algunos de los próximos grandes talentos juveniles del fútbol español. En la grada no solo había padres como suele suceder en este tipo de categorías. Hasta este nuevo complejo de 30.000 metros cuadrados, diseñados para que la formación y el éxito vayan de la mano, se acercaron puntualmente todos los ojeadores de los equipos profesionales de España residentes en Catalunya. Todos sin excepción. Un ejemplo este de la dimensión y capacidad de esta entidad, cuyo ‘negocio’ es únicamente formar a la persona y al deportista.
El FC Damm, un enorme escaparate