Los teléfonos de los futbolistas del Barça de la segunda mitad de los setenta empezaron a sonar después de comer. “Me ha llamado Rexach con la noticia. Me ha afectado bastante”, revelaba Juan Manuel Asensi, uno de los capitanes de aquel vestuario. “Le he llamado a él y a algunos más. Es que la noticia me ha dejado muy tocado. Fuimos un equipo que hizo historia”, cuenta el propio Charly Rexach.
“Era un tanque, una bestia. Jugar con Neeskens era hacerlo con doce”