Las ausencias de muchos jugadores en las distintas convocatorias de las selecciones para este parón ha dado la voz de alarma por haber sido una especie de virus FIFA a la inversa. En algunos círculos se ha hablado de huelga encubierta a raiz de las palabras del ahora lesionado Rodri Hernández, cuando se quejó amargamente del número de partidos como causa principal del aumento exponencial de las lesiones. Hablar de huelga parece exagerado pero sí que es cierto que por primera vez algunos club han echado un pulso a las Federaciones y se han permitido no ceder a sus jugadores con excusas de lo más variado.
Los clubs gana la batalla ante las selecciones