Por primera vez desde que el 14 de julio ganara su cuarta Eurocopa, España volvía a jugar un partido en casa. Y, además, lo hacía en el día de la Hispanidad. Se acumularon las celebraciones en Murcia, ofrecida por Morata la copa antes del partido y derrotada luego Dinamarca, hasta este sábado líder de su grupo en la Nations, honor ahora para la selección nacional. Ganó la roja tirando de fondo de armario, ausentes siete de los titulares en aquella final de Berlín.

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