El 2024 es definitivamente el año del cambio. El anuncio de la retirada de Rafa Nadal y el dominio de Sinner y Alcaraz en los Grand Slams es la muestra más evidente. Se resiste a esta nueva realidad Novak Djokovic, que conquistó los Juegos Olímpicos, pero que no ha sido capaz de ganar ningún otro torneo, algo que no había sucedido desde 2005. En la final de Shanghái, el penúltimo Master 1000 del año, tampoco pudo imponerse a Jannick Sinner, el mejor del año, que suma en China su séptimo título de un 2024 increíble para él.
Sinner reivindica su reinado frente a Djokovic