El jueves por la tarde Hansi Flick, técnico del FC Barcelona, recorrió los 500 metros que separan su domicilio en Barcelona del de su antecesor en el banquillo azulgrana, Xavi Hernández. Ambos estuvieron charlando en la terraza del piso del extécnico. Comentando la jugada. Hablando de fútbol y del club que ahora les une aún más. El encuentro se alargó por una hora y media en la que también compartieron sus sensaciones como ocupantes del banquillo barcelonista. Ambos tenían pendiente esta reunión. Y Flick fue el primero en recordarlo. Xavi respondió invitándole a su casa. Le ofreció merendar, pero el alemán no quiso tomar nada.

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