Fin de semana tranquilo para la causa culé. En las obras del Camp Nou no ha habido ninguna batalla campal entre trabajadores. En Montjuïc, el equipo ganó contra un Sevilla desactivado por una ayudita arbitral de las que no nos gustan cuando la padecemos y la eficacia vertical de un Barça tan determinado que pudo recuperar algunos lesionados y dosificar las fuerzas de cara al partido contra el Bayern. Miquel Barceló ha sobrevivido a los comentarios sobre su cartel conmemorativo del 125.º aniversario del club. Incluso el encuentro privado entre Flick y Xavi ha desactivado el exceso de veneno ambiental y de leyendas sobre el cainismo.
El encanto de los días plácidos