La victoria (7-2) del Emirates Team New Zealand, de nuevo defensores de la Copa del América, abre la puerta a Barcelona a repetir como sede de la regata más antigua del mundo. Aunque todavía no hay fecha establecida para la próxima edición (depende de la propuesta que haga el futuro club desafiador), la posibilidad de repetir abre de nuevo el debate sobre la conveniencia de las grandes citas, su impacto, su legado y su coste. En marzo del 2022, la alcaldesa Ada Colau encabezaba la apuesta unánime del Ayuntamiento a favor del acontecimiento, junto con la Generalitat, el puerto y, con su aval, significativas empresas barcelonesas. La afición a la náutica y agentes económicos aplauden la posibilidad de repetir un certamen que no ha tenido en las calles el impacto augu­rado.

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