Déjenme empezar por lo que venimos dando por sentado como si fuera normal y no lo es. En la alineación titular del Barça, pilotada por Lamine Yamal, adolescente de 17 años que lleva el volante sin permiso de conducir porque no tiene edad, estuvieron Cubarsí, otro que tal (17 años), Balde (21), Casadó (21), Pedri (21, ojo, no 31 aunque nos lo parezca) y Fermín ( 21). Repasen y contabilizarán a seis jugadores, justo uno más de la mitad del equipo, midiéndose al Bayern de Munich, un gigante europeo que hasta hace unos días asustaba como el hombre del saco a las criaturas. Menos a las citadas, claro. Media docena de chavales descarados con un mismo idioma grabado en las botas: Masia y balón. Tener a uno o dos imberbes en un once de élite puede suceder, pero esto es extraordinario, y como tal debe ser descrito y subrayado.

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