Juan Román Riquelme dio ayer un ejemplo de cordura y valentía al impedir una batalla campal casi segura entre policías y ultras de Boca Juniors presentes en Rosario, donde el equipo xeneize se enfrentaba al Gimnasia y la Plata en los cuartos de final de la Copa Argentina. El exjugador del Barça bajó del palco cuando vio que la situación se tensaba y empujó a sus barras bravas hacia atrás para evitar el enfrentamiento.

Seguir leyendo…