El día parecía indicar en Montilivi que no había motivos para la celebración, gris y con el cielo encapotado. El ánimo, alicaído, recordaba la desgracia de València, con la que se solidarizó el club destinando lo recaudado en el partido para los afectados. En lo deportivo, más y más lesiones, hasta 12. Pero es que Girona, a pesar del contexto, está de fiesta. Y los de Míchel honraron al patrón de la ciudad, Sant Narcís, con un triunfo ante el Leganés. Tres puntos necesarios, tras dos derrotas ligueras seguidas, en un duelo marcado por la eficacia goleadora y la laxitud en defensa.
El Girona honra a Sant Narcís con una victoria ante el Leganés en un festival goleador