A Marc Casadó (Sant Pere de Vilamajor, 2003) le gustaban todos los deportes. En su pueblo natal de apenas 6.000 habitantes flirteó sobre todo con el balonmano. Pero le gustaba más tener el balón en los pies que sujetarlo. Y se pasó al fútbol. Con 21 años se ha convertido en el pilar del centro del campo del Barça de Hansi Flick. Su amigo y compañero Alejandro Balde empezó a llamarle el Kimmich del Barça porque puede alternar las posiciones de lateral derecho y mediocentro. Ahora todos le llaman así. Su historia es un recorrido lleno de esfuerzo, alguna decepción, muchos kilómetros y un entorno que siempre le ayuda a mantener ese equilibrio.

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