Sin Vinícius y con Mbappé en estado latente, el faro del Real Madrid es Bellingham, que comienza a recuperar la exuberancia y los goles de la temporada anterior. Empieza a resolver los problemas del equipo, ayudado por el efecto vigorizante de los goles. Transmitió muy poco antes del primer gol y mejoró con cada uno de los siguientes. Con el viento del resultado a favor, hasta Mbappé recuperó el tono. Marcó el tercero con todos los ingredientes del mejor Mbappé: arrancada potente y seguridad en la definición.

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