La querella presentada por el Nàstic por la vía penal contra el árbitro del ascenso frustrado a Segunda División, Eder Mallo Férnandez, adelantada ayer por La Vanguardia , ha desatado una tormenta dentro y fuera de Tarragona. La acusación judicial contra un colegiado, sin precedentes en el fútbol español, genera un doble sentimiento entre los socios y aficionados del club grana. Por un lado, una casi certeza, la querella criminal, como admitió ayer el abogado del Nàstic, Antoine Jordà, no cambiará la realidad deportiva y económica del club, en Primera Federación (antes Segunda B), categoría ruinosa, con elevadas pérdidas por curso: 876.000 euros en la 2023-24.
La querella del Nàstic contra el árbitro genera un doble sentimiento en Tarragona