Empieza la primera parte contra el Leganés con el clásico despiste defensivo que propicia el acierto del rival. 0-1. El panorama se complica cuando Lamine Yamal sufre una entrada aparentemente fortuita que le obliga a jugar por debajo de sus posibilidades. Olmo falla alguna jugada que, si la fallara Ferran, le llamaríamos de todo. La posible lesión de Lamine Yamal provoca un silencio expectante, más escalofriante que la temperatura en Montjuïc. El frío pasa de ser climatológico a anímico.
Frío y silencio