La junta de accionistas del Girona aprobó este pasado miércoles un presupuesto récord de 113 millones. El club, modesto hace poco, crece a pasos agigantados, pero el equipo no está siguiendo esa evolución exponencial iniciada la temporada pasada, ya no solo por la clasificación, un reto utópico en comparación con la campaña anterior, sino por el juego, estancado y más lánguido este curso.
Míchel: “No he dado con la tecla para que los jugadores conecten en el campo”