Rinus Michels era el entrenador del Barcelona en 1973 cuando se abrieron, por fin, las fronteras a los extranjeros. El técnico neerlandés, poco dado a incorporar futbolistas sudamericanos, viajó personalmente a Perú, acompañado de Josep Maria Minguella, para estudiar posibles fichajes. De hecho, la primera opción era Teófilo Cubillas, pero también vieron en acción a Sotil, y Michels pensó, acertadamente, que el estilo de juego y la planta del Cholo (alrededor de 1,70 metros, piernas robustas, un tipo difícil de derribar) se adaptaría mejor a la dureza de las defensas de la Liga española.
“Chooolo, Chooolo”