Diez entidades, entre opositores y grupos de opinión, pidieron la dimisión de Joan Laporta el pasado 5 de enero pero el presidente, tras pasar momentos delicados por el caso de las incripciones de Dani Olmo y Pau Víctor, se ha mostrado públicamente robusto y fuerte como un roble. “Respeto que pidan la dimisión pero, ¿a alguien le entra en la cabeza que yo voy a dimitir por una decisión de LaLiga y la Federación? Voy a vender cara la piel”, dejó claro el mandatario.

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