El Barça no encuentra solución al problema que le aqueja desde hace meses. Cumple con nota frente a los grandes –la derrota contra el Atlético pertenece a los misterios del fútbol– y se estrella con los rivales que pelean por evitar el descenso. El Getafe es uno de ellos, y de los que más complicaciones le generan al Barça, que no gana en el campo madrileño desde la temporada 2018-2019. Desde entonces, una derrota y cuatro empates, el último ayer. El Barça desaprovechó su temprana ventaja y se enredó en un primer tiempo que permitió al Getafe asomar la cabecita dos o tres veces. En una de ellas, marcó el gol del empate, empujado por el desconcierto defensivo. Nadie estaba donde le tocaba estar.

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