Guarden la primera parte del Barcelona en el disco duro de su memoria. Abran el baúl de los recuerdos y háganle un sitio a esos 45 minutos, que fueron 50 con el añadido. Busquen un espacio libre en la estantería de las goleadas de época. Antes se hacían promociones en los diarios con vídeos y CD de partidos míticos para recuperar en casa. No lo descarten. Ahí está la idea. Sería un filón.
Festival de escándalo del Barça