Amenazada por el motín de los promotores de la Superliga, que llegaron a ser muchos aunque hoy sean dos y mal contados (el Madrid de Florentino, alias don erre que erre, y el Barcelona de un Laporta batido disimuladamente en retirada), la UEFA empezó hace unos años a diseñar un nueva Champions League más atractiva, sabedora de que el formato había caducado hasta el punto de aburrir a las ovejas. Qué cara pone una oveja aburrida lo dejo para su imaginación.

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