Llegó el momento. La futbolista Jennifer Hermoso se presentó ayer frente al expresidente de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Luis Rubiales, a quien acusa de agresión sexual y coacciones. Durante más de dos horas, la futbolista relató el “asco” que sintió cuando Rubiales le dio un beso en plena celebración al ganar el Mundial de fútbol y cómo se sintió presionada. Por estos hechos, el expresidente se enfrenta a dos años y medio de cárcel, y junto a él quien fuera el seleccionador Jorge Vilda y dos directivos, Albert Luque y Rubén Rivera, quienes habrían intentado convencerla —según el testimonio de la jugadora— para que emitiera un comunicado a favor de Rubiales para zanjar la polémica.
“Me estaba besando mi jefe”